Lo que viene a continuación no es más que una alergia al polen. Una subida de temperatura. Un efecto secundario. Una fiebre en el labio. Un arañazo sin vacuna. Un cubata mal tirado una noche de casi primavera. Así es como da comienzo esta historia.
Las palabras que usted está a punto de leer y las consecuentes imágenes que se proyectarán en su cabeza pueden llegar a ser ofensivas, nocivas, indecentes, lascivas o, lo que es peor, agradables para algunas personas. En todo caso, perjudiciales para sus autores. Se recomienda discreción, compostura, seriedad por el amor de Dios!.
¿A quién no le gusta la primavera? A este par desafortunado de escritores tanto que le han dedicado unas lineas. Un soda. Mezclado, muy agitado.
Rogamos disculpen las molestias…

SE HA DESBOCAO LA PRIMAVERA
Por Iván J. Q. a.k.a. Pako
Calienta el sol. Pía el pajarillo. Nace la flor y la gota de sudor. Sube el termómetro. Se abre la ventanilla del coche. Estallan las alergias y los estornudos sin mocos. Televisan Ben-Hur. Desvirgas la playa sin bañador. Te sale un grano. Bebes más cañas. Sacas la tejana. Gente guay en la calle. Eres una cebolla. Se adelanta la hora. Tarda en atardecer. El cubata dura menos y el full está blando. Se anuncia el Corte Inglés. Te pruebas esos pantalones del año pasado. Huele distinto. Se estrenan las terrazas. Deseas gazpacho. Sientes de cerca el verano. Los pantis femeninos van al cajón para acompañar a las olvidadas y tan anheladas bonitas finas bragas blancas negras lisas o con dibujos decoradas con ribetes rosas o sin ellos de la marca Princesa Calzedonia mercata o de donde sea mientras aguarden y escondan un exquisito lindo apetecible majestuoso depilado o rasurado o triangulado o con bigote o barba -me es indiferente- pero sobre todo bien cuidado con su cremita o su aceitito Johnson’s Baby o Hacendado me la pela… Uff…Uff…Uff… Comienza la mierda. ¿La mierda? Sí, la mierda, mierda.
Te levantas de tu cama sin edredón, pisas la calle y ves una pierna, ves dos, cuatro…treinta. Mierda. Tu bilirrubina sube tan rápido como grande es el escote de la vecina, de esa madre, de esa hija, de esa garrula, de esa panadera, de esa niñata, de esa negra, de esa que cada día cruza por el mismo cebra a la misma hora. ¿Pero estas tenían esas tetas? Sí, ¿no las ves coño? Apartas la vista o lo intentas. Para no sulfurarte. Para no flagelarte. Para no cagarte en Dios y en su puta madre. Por respeto mutuo y propio. Porque eres legal y tienes principios. Porque eres un tipo muy educado como pocos. Porque has probado la droga con autocontrol. Pero nada más lejos de la realidad. Estás perdido, anonadado, loco, atrapado, cerdo y sin escapatoria. Mierda. Tu imaginario túnel no tiene salida, más que la que quieras imaginarte. Cada año lo mismo. Uno tras otro sigues siendo un jodido buitre. Sí. Suerte que siempre te quedan los amigos para contrastar, enaltecer, despotricar e insultar sin compasión con la camisa abierta y el pelo en pecho. Son tu Vicks Vaporub. Porque todos están como tú… Y entonces piensas: se ha desbocao la primavera.
EXTREMODURO – Buitre no come alpiste
EXTREMODURO – Puta
LOS PIRATAS – Quiero hacerte gritar

CARPETAS
Por Manero
Morena. Rubia. Flaca. Gorda. Lista. Tonta. Sola. Kinki. Rica. Pobre. Frágil. Alta. Pequeña. Feliz.
En primavera, en mis primeros días de universidad, me entretenía mirando a las chicas que pasaban frente a mi. Chicas raras, sonrientes, frescas, desesperadas, locas… Chicas de ojos grandes que nunca iba a conocer, o sí.
Aquejado de hipotermia emocional, cosa de la edad, me enamoraba de todas, fueran como fueran. Todas eran fascinantes, a su manera. Todas tenían pájaros en la cabeza, y dedos ágiles, y piernas de tijera que pasaban ante mí cortando el espacio. Sentado allí, metido en la camiseta de una banda que ahora no escucharía, tejanos rotos y all stars, me enamoraba de todas.
Y entonces: Enfadada. Hambrienta. Fea. Pivón. Pija. Borde. Chivata. Brillante. Traidora. Estupenda. Creída. Engañada. Hippie… Las chicas seguían pasando con sus carpetas.
Todas con la cabeza alta y la espalda recta, rompiendo el suelo a cada paso, tan seguras de sí mismas e inalcanzables que empequeñecían a cualquiera, haciendo más grande la leyenda del que conseguía llegar bajo su falda. Una pasarela inacabable de chicas excitantemente desconocidas pasando frente a mi, allí sentado, con el humo del cigarro bailando entre mis dedos, haciéndose el interesante a mi costa. Allí: temperatura ambriente, gafas de sol protegiéndome la intención y Jim Morrisson gritando en mi cabeza el C’mon baby light my fire…
De Nuevo: Simpática. Bronceada. Teñida. Hortera. Interesante. Cruel. Misteriosa. Rockera. Valiente. Dulce. Opuseta. Guarra. Lianta. Perfecta…
Ese salvajismo y desparpajo era su única vía de escape, la forma de esconder su verdadera identidad, esa que todos guardamos bajo la piel. Intimidad resguardada bajo una fachada felina, depredadora, incombustible, y que a todos nos fascinaba. Un crimen perfecto, un tacón afilado que en muchos casos estaba condenado a romperse. Un quién es quién a lo grande dónde sólo se salvaban las mejores y más auténticas piezas.
“Tarde o temprano me toparé con todas“, pensaba. One by one. Face to face. Y os desarmaré. Y vuestra pequeña insurrección quedará en nada. ¿Qué era sino una locura de juventud? Como estudiantes que sólo se emborrachan al terminar los exámenes, heavys a punto de cortarse el pelo y casarse con grandes gordas, rebeldes a media jornada, hippies de colonia de verano que cuando vuelven a casa se enfundan de nuevo el polo y el mocasín… Como un quehacer hasta que llega la hora de madurar, de volver a la normalidad…
Ese desmadre hormonal de temporada que tanto me había fascinado siempre, aquella mañana de primavera me parecía graciosa. Todas esas chicas extrañas y desconocidas y excitantes y rompibles, a punto de rendirse. Todas esas chicas de piel dura, mostrando sus encantos, escondiendo su identidad, ajenas o conscientes de nuestras miradas y de nosotros… Cerré los ojos un segundo y de pronto los abrí:
Han pasado los años, rozo los 30, y sigo esperando la primavera.
THE DOORS – Light my Fire
URGE OVERKILL – Girl, you’ll be a woman soon
PRINCE – If I was your girlfriend

Sé de huesos por roturas,


No estoy loco, ahora lo entiendo. Es un estado de divergencia mental, de pronto me encuentro en el planeta Ogo. Soy parte de la elite intelectual que se prepara sin descanso para subyugar a las ordas bárbaras de Plutón. Pero aunque para mí se trata de una realidad totalmente convincente en todos los sentidos, sin embargo sólo es un producto de mi psique. Yo soy mentalmente divergente y con ello escapo de ciertas realidades innombradas que invaden mi vida aquí. Cuando deje de ir allí me pondré bien… ¿Tú también eres mentalmente divergente amigo?

No existe espacio si no existe luz. No es posible pensar el mundo sin pensar en la luz (lo dijo Heráclito, lo dijo Einstein, lo dijo Batman, lo dijeron tantos..) Y sin embargo dentro de cada cuerpo todo es oscuridad, zonas del Universo a las que la luz nunca tocará, y si lo hace es porque está enfermo o descompuesto. Asusta pensar que existes porque existe en ti esa muerte, esa noche para siempre. Asusta pensar que un ordenador está más vivo que tú, que adentro es todo luz.




“Daft punk is playing in my house“. ¿Quién dijo eso, LCD Soundsystem?. Pues yo ahora digo Vampire Weekend is playing in my house. Aunque ya me gustaría a mi.
Aunque pueda parecer un nuevo escenario de playmobil rollo “El barco pirata de..” o “El fuerte de..” en versión futurista, dicen que esta atractiva imagen paradisíaca será la portada del nuevo disco de la única banda actual que las groupies no pueden follarse. Hablamos de Gorillaz, el alter ego en 2Dimensiones del genio británico Damon Albarn y de Jamie Hewlet (Dan The Automator), que vuelven con un tercer disco lleno de buenas colaboraciones como Snoop Dogg, De La Soul, Mark E. Smith de Fall, el bueno de Gruff Rhys de Super Furry Animals, y lo que más me gusta: Mick Jones y Paul Simonon de The Clash y Reed, Lou Reed…
Centenares de peluquerías y centros de estética de Barcelona y alrededores han colgado ya un cartel en el que aparece la imagen de una joven con unos discos de vinilo -y juro que no son fans de EsaQueVEsBailandoAhora- junto al lema: “A partir de ahora cuando vengas a la peluquería… no olvides traerte la música de casa ¡¡¡Ah, y todo original!!!”
DESPEINADO: The Seeds – The Wind Blows your Hair
Jimmy Lee Lindsey Jr.
DicenQueSiempreCuentasLaMisma













































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